Intrøducciøn

Cuando somos niños, a menudo soñamos que vamos a cambiar el mundo: menos injusticias, menos guerras, más amor…
Después llega la adolescencia con su lote de negaciones, de destrucciones, de imposibles…
Haría falta partir, dejar todo detrás de uno mismo y abrirse a los otros.

Nuestras revoluciones permanecen verbales, intencionales, pero sin efectos que le sigan.

El materialismo y la seguridad guían nuestras vidas, siempre con miedo a perder algo. Y ¿puede que únicamente nosotros mismos seamos lo que perdamos con el paso del tiempo? El sentido de la vida, del compromiso, el gusto por la aventura, la disponibilidad: de tiempo, de escucha, de corazón hacia los otros…

Sin embargo, sentimos mutaciones entorno a nosotros. Mutaciones que son palpables pero que quedan marginales, cuando no anecdóticas. Una forma de decadencia se anuncia. El fracaso de los modelos dispuestos y su impermanencia, ¡por fin! La emergencia de otras opciones de vida: más solidarias, más humanas, menos destructoras para la naturaleza…
Y entonces, nuestro camino se cruza con el de un viajero que se sale de la norma. Un hombre que ha hecho del nomadismo una búsqueda de lo imperceptible. No por una elección deliberada, sino porque la vida lo ha decidido así. Él creó una fuerza, aquella que permite liberarse de las contingencias, de los riesgos que están ligados al hecho de mejor abrirse a los otros.

Lukas es un viajero contemporáneo, sin embargo sus pasos y su intención recuerdan a aquellos de los escritores, poetas y pintores del siglo diecinueve. Como él, Maupassant estaba guiado por la intensidad de los reencuentros durante sus viajes. Buscaba impresiones, experiencias, otra cultura, otra manera de sentir la vida.

Gauthier ou Delacroix buscaban la liberación de los sentidos.

Lukas también es un artista, que domina la imagen, el sonido, el ritmo y sabe restituirlos en tanto que testimonio privilegiado. Liberando mensajes portadores de sentido.

Sensible e intuitivo, sus numerosos viajes le han hecho un ciudadano del mundo. Y le seguimos allí donde las cámaras no llegan. Él siente, desde hace mucho tiempo, esta metamorfosis del mundo. Capta lo esencial con el ojo de su cámara.
Restituye para nosotros las mutaciones y las alternativas de vida, ya sean sociales, familiares o incluso económicas. Lukas fue al encuentro de aquellos que por todas partes repiensan el mundo y lo viven después. Él ve precursores, mutantes y profetas, donde nosotros solo somos capaces de ver a marginales.

Él explora el momento en el que todo bascula y las reglas desaparecen. Cuando las torres se hunden y los modelos se agotan, entonces, el caos se convierte en un campo de posibles, el inicio de una nueva historia.

Nota de producion par Carole Mangol.

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Publicado en: Chaøs Chrønicles, Fragments

"If you're going to try, go all the way. Otherwise, don't even start. This could mean losing girlfriends, wives, relatives and maybe even your mind. It could mean not eating for three or four days. It could mean freezing on a park bench. It could mean jail. It could mean derision. It could mean mockery--isolation. Isolation is the gift. All the others are a test of your endurance, of how much you really want to do it. And, you'll do it, despite rejection and the worst odds. And it will be better than anything else you can imagine. If you're going to try, go all the way. There is no other feeling like that. You will be alone with the gods, and the nights will flame with fire. You will ride life straight to perfect laughter. It's the only good fight there is.”

― Charles Bukowski - Factotum